Las tetazas de su madrastra lo volvían loco

Este joven llamado Xander Corvus tenía que aguantar a diario como su madrastra se paseaba por la casa con un escote impresionante, marcando sus preciosas y grandes tetazas… Un buen día, decidió darle besos por el cuello para ver como reaccionaba a la mujer. Fue un gesto obsceno pero este chico no podía más con el calentón… la suerte que tuvo es que ese calentón se lo transmitió a la mujer, que terminó follando con él como una auténtica perra en celo.

Añadido: 05/05/2020

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