Mi primera vez en el gimnasio

Nunca he sido fan√°tico de los gimnasios, dado que al menos en ese momento, en la edad de desarrollo f√≠sico, ya ten√≠a un cuerpo femenino y las curvas en el lugar correcto, pero me inscrib√≠ por curiosidad, en un gimnasio que hab√≠a abierto no muy lejos de donde viv√≠a, tal vez por curiosidad por ver qui√©n lo frecuentaba, tal vez porque, seg√ļn los rumores de que era un gimnasio solo para hombres, me hab√≠a convencido de probarlo.

Aunque mi apariencia era muy femenina, todav√≠a era un ni√Īo, e incluso si en el momento de la inscripci√≥n, el hombre de mediana edad me mir√≥ con recelo, no tuvo problemas para inscribirme pagando una tarifa y entreg√°ndome un folleto con horarios. apertura y las diversas t√©cnicas de gimnasia que podr√≠a haber elegido. Al notar que el lugar estaba abierto hasta altas horas de la noche, opt√© por hacer mi primera visita al lugar, justo hacia la tarde, tal vez antes del cierre, donde esperaba encontrar menos personas y m√°s intimidad.

El instructor, un coloso de hombres llamado Rudy, de casi dos metros de altura con la constituci√≥n de un atleta, me dio una c√°lida bienvenida y, despu√©s de cambiarme el vestuario especial, con mi traje de estiramiento de los 80, una banda de esponja rosa en la frente , cabello atado a la cola, maquillaje, el mono no era m√°s que un simple cuerpo entero, que terminaba debajo de las partes privadas. con el escote en la parte delantera y trasera, y las cl√°sicas correas para los hombros para sostenerlo todo, zapatillas de tenis blancas con paragolpes de goma debajo, calcetines de felpa de color fluorescente moolto de los 80. Pulseras de felpa en las mu√Īecas como pu√Īos, siempre rosa impactante como todo El atuendo. no puedes decir que no di Ten√≠a los ojos bronceados as√≠, pero como siempre hab√≠a sido exhibicionista, me gustaba verme y estaba bien como estaba.

Vi que Rudy, el entrenador, tambi√©n apreciaba, de hecho, me felicit√≥ por mi atuendo al darme una fuerte palmada en las nalgas, lo que me hizo saltar. esa era su forma de interactuar, y pronto aprend√≠ a no notarlo m√°s, incluso si en la primera palmada, lo hab√≠a mirado muy mal. Afortunadamente, hab√≠a elegido el momento adecuado, de hecho, entr√© al gimnasio con Rudy, una sala larga y ancha llena de equipos de ejercicio, solo vi a unos pocos chicos sudando en los bancos levantando pesas, otro estaba en un tapirouland que estaba resoplando, y un caballero de unos cincuenta a√Īos, con un llamativo tocino, que intentaba tirar, sudaba con ejercicios abdominales. todo el ambiente ol√≠a a sudor, obviamente no est√°bamos all√≠ para hacer perfumes sino para sudar y reafirmar el cuerpo, era l√≥gico sudar mucho. una gran turbina que funcionaba en el centro del techo ten√≠a que absorber olores, pero era evidente que hac√≠a muy poco. as√≠ que le pregunt√© a mi instructor cu√°l era mi primera tarea, me mir√≥ bien y dijo que afortunadamente para m√≠, no necesitaba reafirmarme, dado que ya estaba en forma para mi edad, pero dado que estaba muy delgado, no me hubiera dolido fortalecer un poco mis m√ļsculos. luego me hizo salir de Tapirouland, lo encend√≠ al lado del chico que hab√≠a estado sudando por un tiempo, y encend√≠ mi cors√©, pegado al manillar, mir√© a mi alrededor, el hombre barrig√≥n me mir√≥ sonriendo y varias veces me hizo un saludo con la mano Le respond√≠ solo una vez, luego lo ignor√© por el resto de la sesi√≥n. en cambio, me concentr√© m√°s en el instructor Rudy, lo mir√© mejor, debe haber tenido m√°s de treinta a√Īos, cuarenta a√Īos como m√°ximo, era un buen chico, atl√©tico, musculoso, de pelo corto, cara lisa sin un toque de barba o vello corporal , muy liso, con un par de boxers y una camiseta sin mangas ajustada, lo que hizo que los baberos esculpidos se destacaran. Nunca me han gustado las personas del gimnasio.

Tengo que ser honesto, pero no s√© por qu√©, atrajo mi curiosidad. De vez en cuando se daba cuenta de que lo estaba mirando, y en ese momento, volv√≠a la cabeza hacia otro lado, fingiendo ignorarlo, pero me temo que se dio cuenta de que lo estaba mirando. despu√©s del tapirouland, me toc√≥ en el banco abdominal, acostarme y levantarme era agotador, no era una persona que a menudo trabajaba f√≠sicamente y me cans√© muy pronto. tratando varias veces de respirar y descansar. No hace falta decir que, tan pronto como me vio firme, Rudy se apeg√≥ a m√≠ para reanudar el entrenamiento sin parar. √©l era un gendarmus en ese sentido. el hombre de barriga volv√≠a a los vestuarios, y mientras se dirig√≠a hacia la puerta, me miraba fijamente, lo ignor√©, los otros dos muchachos todav√≠a estaban luchando all√≠. Rudy se acerc√≥ a m√≠ y me hizo detener el ejercicio, “Ok, esta noche es suficiente” vamos, tengo que cerrar … reanudar√°s la pr√≥xima vez “, dijo, mientras respiraba. Estaba sudando, mi largo cabello estaba pegado en mi espalda, el maquillaje hab√≠a desaparecido casi por completo de mi cara. Tom√© mi toalla, y con las piernas que apenas pod√≠an sostenerme, fui al vestidor, donde habr√≠a tenido una buena ducha regeneradora antes de salir y volver a casa. ella se asegur√≥, y yo estaba muy cansada por el arduo trabajo realizado.

Llegu√© al vestuario, vi que el hombre gordo que ya estaba vestido y listo para salir se hab√≠a sentado all√≠ esper√°ndome, me salud√≥ por primera vez con su voz. Le respond√≠, d√°ndole una media sonrisa. ‘¬ŅTe puso bajo eh?’ el chico me hace, refiri√©ndose al arduo trabajo realizado. ‘Oh, s√≠ …’, respond√≠, ‘no estoy acostumbrado a trabajar tan duro …’ ‘Toda salud …’, respondi√≥. Lo mir√© y le sonre√≠, saqu√© mi bata de ba√Īo de la bolsa y me dirig√≠ a la ducha vac√≠a. en ese momento el hombre sac√≥ su tarjeta y dijo: “¬ŅPuedo … me dejar√°s enjabonarte la espalda?” Iba a darle un seco No, pero luego pens√©: despu√©s de todo, podr√≠a ser divertido, despu√©s de un esfuerzo similar, hubo un poco de distracci√≥n, as√≠ que respond√≠ ‘¬ŅPor qu√© no?

El hombre ciertamente no lo repiti√≥, se quit√≥ la chaqueta, se puso los calzoncillos, se desnud√≥ casi en un instante y se desliz√≥ conmigo en la ducha. cuando me quit√© el Tutino y permanec√≠ desnudo, hasta que me pein√© el pelo muy largo, el hombre no se contuvo, me felicit√≥ “Eres hermosa, tienes el f√≠sico de una mujer de verdad”. Le agradec√≠ mientras corr√≠a el agua caliente y comenc√© a mojarme. el hombre se adelant√≥ con el jab√≥n, primero t√≠midamente, luego con las manos llenas, comenz√≥ a masajear mi espalda, bajando por mis caderas, mis muslos y persistiendo por mucho tiempo en mis nalgas. sus manos con jab√≥n, no era realmente indiferente, y mi hermoso guisante no se hab√≠a endurecido por casualidad, el hombre lo vio, lo tom√≥ en mi mano, dejando caer el jab√≥n y masturb√°ndose y agarr√°ndome.

Comenc√© a gemir con los ojos cerrados, mientras que el hombre tambi√©n hab√≠a dejado de poner su polla dura en sus manos, nos masturbamos y nos apuramos en segundos. sin siquiera preocuparse por Rudy o los otros dos muchachos que estaban en el gimnasio a√ļn terminando sus entrenamientos. el hombre inmediatamente se alej√≥ de m√≠, saliendo del chorro de agua, sec√°ndose r√°pidamente, dijo que me esperar√≠a fuera del vestuario. Termin√© de lavarme, me sequ√©, me vest√≠ y finalmente sal√≠ del vestuario, donde los dos muchachos ahora ingresaron al entrenamiento. Conoc√≠ a Rudy, que me mir√≥, tem√≠ que nos pillara bajo las duchas, y tem√≠ un fuerte golpe, en cambio, el tipo musculoso, se ri√≥ a carcajadas, me dio la palmada habitual en el trasero y dijo “Hola a la siguiente”. Sal√≠ del gimnasio que ya estaba oscuro, el hombre se ofreci√≥ a llevarme en su auto, acept√©, era un buen hombre, a pesar de no ser un Adonis, estaba un poco retrocediendo, sin barba, llevaba gafas de sol e incluso si ten√≠a un chaleco para tirar, por lo dem√°s no era un mal hombre, ten√≠a una buena polla larga y dura, y en la ducha lo ten√≠a bien en la mano, sinti√©ndolo.

Llegu√© a mi casa, lo invit√© a subir, obviamente acept√≥. Mir√© la hora, eran solo las 22:30, no muy tarde. Cerr√© la puerta principal, lo llev√© a visitar mi habitaci√≥n con la cama doble. all√≠ sin necesidad de decir m√°s, nos desvestimos, nos subimos al let√≥n y comenzamos a ceder. el hombre parec√≠a infoiato, me bes√≥ apasionadamente en la boca, antes de ofrecerme su hermosa polla para una mamada de nuevo, lo que a veces lo hizo babear de nuevo. el pobre hombre apenas se contuvo. mi boca no perdona Saqu√© el cond√≥n de una caja que nunca sol√≠a decir la verdad, al lado de la cama en la mesita de noche derecha, y vi al hombre un poco molesto, ten√≠a la nariz torcida, as√≠ que le pregunt√©: ‘Si conf√≠as en nosotros, no lo usaremos. .. para m√≠ y lo mismo nada cambia “.

Despu√©s de dudar por un momento, el hombre no lo quiso y lo dejamos en la caja llena. En ese momento era as√≠, no me importaba en absoluto todo lo que pudiera infectarme, y el SIDA todav√≠a no era un terror, ya que m√°s tarde se convirti√≥ en unos cuantos a√Īos m√°s tradicionales. me hizo girar y me tumb√© de costado en el centro del let√≥n, inclin√°ndome con el brazo doblado, se par√≥ detr√°s de m√≠, levantando una pierna, y lentamente me desliz√≥ su gran capilla dentro del peque√Īo culo que la recibi√≥ suavemente entrando hasta sus bolas peludas. Suspir√©, volte√© la cabeza y nos besamos, el hombre cumpli√≥ con su deber como hombre, y comenz√≥ a empujarme de un lado a otro mientras yo, con los ojos cerrados, a la tenue luz del abajour, disfrutaba como una vaca. ir al gimnasio al final result√≥ ser algo positivo, me dije mientras gem√≠a de placer. a pesar del hecho de que no era un Tauro, sab√≠a c√≥mo joder muy bien, y tambi√©n parec√≠a resistente, lo que no hab√≠a cre√≠do cuando lleg√≥ a la ducha casi de inmediato, en cambio, duraban mucho.

Ten√≠a un tel√©fono inal√°mbrico justo encima de la cabecera de la cama, que comenz√≥ a sonar. ¬ŅQui√©n demonios podr√≠a ser a esa hora me pregunt√©? ni siquiera por un momento, pude pensar que ella era mi madre, ya que nunca nos sentimos tan tarde, aparte de alguna rara ocasi√≥n. sin que el hombre se detuviera, extend√≠ mi brazo derecho, levant√© el tel√©fono y respond√≠. ‘Pro … ntooo …?’ Una voz familiar me hizo reconocer a mi madre sobre la marcha. Parece que ten√≠a un radar que me llamaba cada vez que un hombre me romp√≠a el trasero. ‘Hola Cara, le respond√≠:’ ¬ŅC√≥mo est√°s …? Mam√° dijo que solo estaba pensando en m√≠, pero no se imagin√≥ que podr√≠a estar ocupada haciendo que alguien me rompiera. Despu√©s de las bromas habituales, le dije que me hab√≠a inscrito en Palesta. Sabes que tengo que mantener a Bella para mis hombres ‘, dije en broma pero no demasiado.

Mam√° se ri√≥ de eso y quiso saber c√≥mo hab√≠a ido la primera vez y qu√© ejercicios me hab√≠an hecho hacerlo. “M√°s que nada, ejercicios de c√°mara”, siempre respond√≠a con Ironia. mientras tanto, el hombre emocionado por el hecho de que estaba hablando por tel√©fono con mi madre, nos lo estaba dando, haci√©ndome suspirar mucho, y al final aqu√≠ estaba esa madre que comenz√≥ a percibir y comprender que ten√≠a compa√Ī√≠a. en ese momento, me pregunt√≥ expl√≠citamente si ten√≠a a alguien cercano a ellos. Le respond√≠: “M√°s que cerca, lo tengo detr√°s, cari√Īo …”. No he terminado la frase, que el hombre me lav√≥ los intestinos con un litro de esperma hirviendo, con un gemido y un suspiro “Troiaaaa”. susurr√≥ cuando lleg√≥ el cerdo. mientras intentaba cubrir el tel√©fono con una mano, y no dejes que mi madre escuche lo que el cerdo me estaba susurrando, para entonces ya estaba en silencio, y su Troiaaaaa hab√≠a rebotado entre las paredes de la habitaci√≥n, como un grito.

Mi madre permaneci√≥ en silencio en ese momento, mientras el hombre se relajaba despu√©s del paseo y el duro trabajo con la polla dentro de m√≠ se vaci√≥ hasta la √ļltima gota, antes de darse por vencido e ir al ba√Īo a lavarse y vestirse. . sali√≥ de mi casa como un ladr√≥n, sin siquiera saludarme. Yo, sin embargo, todav√≠a medio desnudo, permanec√≠ en el let√≥n para finalizar la llamada. “Fue fant√°stico …”, le dije inmediatamente sin problemas, sobre el hombre que acababa de salir de mi casa, lo que hab√≠amos hecho en la ducha del gimnasio y lo que acababa de terminar mientras estaba hablando por tel√©fono con ella. Mam√° estaba de buen humor y no me dio el golpe habitual que sab√≠a de memoria, quer√≠a saber qui√©n era ese hombre.

Le expliqu√© que ni siquiera lo conoc√≠a, que me hab√≠a remolcado al gimnasio, y que a pesar de su edad y un poco de barriga, era un hombre guapo y ten√≠a una polla larga y dura, que primero me abri√≥ y luego llen√≥ con esperma caliente, todav√≠a goteando del agujero frotado. cuando mi madre estaba de humor para un buen humor, le pod√≠as contar todo y m√°s. Era un cuento de hadas poder conversar con ella en esos momentos. cuando la pillaba de mal humor, siempre me gritaban y me gritaban. Esa noche, encontr√© a mam√° en un buen estado, y pude compartir mi experiencia con ella cuando termin√©, tanto que me masturb√© de nuevo y me deslic√© en las s√°banas mientras le describ√≠a a mi instructor Rudy. Le dije que quer√≠a intentar burlarse de √©l y ver si pod√≠a hacerle el amor tambi√©n, qui√©n sabe qu√© buena polla debe haber tenido un chico con ese m√ļsculo.

Mamá me llamó la atención, no para causar problemas y no hacer lo de siempre, pero la tranquilicé. Sabía lo que estaba haciendo, y no era mi intención meterme en problemas, terminamos la conversación y dejamos el Cordless, fui a limpiar.

Unos d√≠as despu√©s, siempre volv√≠a al gimnasio por la noche, ten√≠a la costumbre de ir all√≠ por la noche para evitar la confusi√≥n de la tarde. Acabo de entrar, Rudy me dio la bienvenida con la palmada habitual en el trasero y me dijo: ‘Bien encontrada se√Īorita, ¬Ņlista para un trabajo duro? Esta noche te pondr√© debajo ‘, su oraci√≥n merec√≠a una respuesta y yo respond√≠ en un tono’ Tal vez … prefiero que termine … ‘ el ni√Īo se ech√≥ a re√≠r diciendo: “Ve al banco, ya voy”. Mientras tanto, not√© que el hombre que me hab√≠a follado unas noches antes, me salud√≥ y me envi√≥ un beso, le sonri√≥ y, como siempre, lo ignor√© durante el entrenamiento. en cambio, √©l siempre mantuvo sus ojos en m√≠, y creo que tambi√©n estaba un poco celoso de Rudy, quien al obligarme a hacer los ejercicios, me sinti√≥ y me abraz√≥, a veces por detr√°s me tom√≥ por las caderas y sent√≠ un escalofr√≠o en la espalda. a veces me sosten√≠a los brazos o levantaba las piernas, lo que me excitaba mucho. el hombre barrig√≥n ten√≠a que notar mi emoci√≥n cada vez que el instructor me tocaba.

En el Tapirouland, not√© un reci√©n llegado, pero no esos dos de la √ļltima vez. despu√©s de la sesi√≥n de entrenamiento, Era como la √ļltima vez un ba√Īo de sudor y fatiga. Escuch√© la voz sonora de Rudy gritar ‘OK Stoooop por esta noche y todo, las duchas te est√°n esperando, buenas noches’. Mientras tomaba mi toalla, para limpiarme el sudor, el hombre con barriga se acerc√≥ a m√≠ y me dijo adi√≥s. Lo salud√© con un suspiro, estaba sin aliento. ¬ŅTodav√≠a me invitas a ti esta noche? ella dijo eso, pero esta vez hice una mueca, invent√© una excusa de que estaba muy cansada y que hab√≠a dormido poco la noche anterior, tal vez en otra ocasi√≥n. el hombre estaba herido, pero no insisti√≥. me dej√≥ ir a las duchas y no me sigui√≥. Me lav√© esta vez r√°pidamente sin entretenerme como lo hice la primera vez, estaba muy cansada, al final no le hab√≠a dicho nada, me sent√≠a somnoliento y exhausto. y solo quer√≠a irme a casa y dormirme. el amor podr√≠a esperar en esta vuelta. fue una visita inesperada del Instructor, por lo general nunca se presentaba en las duchas, o al menos nunca lo hab√≠a visto entrar all√≠ con los dem√°s, estuve all√≠ recientemente y no conoc√≠a las reglas del lugar.

El hecho es que me encontr√© completamente desnudo, caminando hacia la ducha, abriendo el agua caliente y lav√°ndome mir√°ndome con una sonrisa gilipollas. mi mirada obviamente se fij√≥ en su hermosa polla. su pene estaba erecto, y ten√≠a el doble de ancho y largo que el del hombre que me estaba cortejando. wow Toro da Monta, me dije a m√≠ mismo, Rudy me sonri√≥, mir√°ndome mientras enjabonaba su cuerpo musculoso, luego casi gritaba como si fuera a ser escuchado por aquellos que a√ļn estaban afuera y dijo: Te gusta Apuesto a que nunca te volviste tan grande, y √©l se ri√≥. Qu√© idiota pens√©, no le respond√≠, aunque ten√≠a que admitir que ten√≠a raz√≥n. tan grande que solo hab√≠a visto personas negras de hecho. Le di un poco de idiota, y le dije que si no me hac√≠a sufrir lo suficiente esta noche, el Ni√Īo se ech√≥ a re√≠r y respondi√≥: ‘tienes un buen cuerpo, pero eres demasiado suave, tienes que aprender a tonificar tus m√ļsculos o volar con un empuj√≥n.

Tom√© la pelota y respond√≠: “¬ŅPor qu√© no lo intentas … dame el empuj√≥n, tal vez contigo vuelo de otra manera, qui√©n sabe”. Estaba claramente burl√°ndose de √©l con doble sentido, que de hecho no escap√≥ del Ni√Īo. Mientras me pon√≠a la ropa, ella me mir√≥ y dijo: ‘Espera afuera, hablemos un poco. No pod√≠a creerlo, le di el visto bueno con la mano de esmalte y fui a establecerme, Una vez listo y vestido, lo esper√© fuera del gimnasio, donde el hombre barrig√≥n me pregunt√≥ nuevamente e insisti√≥ tambi√©n, si quer√≠a que lo llevaran a casa, le agradec√≠ pero respond√≠ que Rudy me estaba acompa√Īando esta noche. el hombre desconsolado y un poco molesto se meti√≥ en su auto y se escap√≥. Cuando Rudy sali√≥ cerrando la persiana del gimnasio, me pregunt√≥ si quer√≠a una l√°grima a casa, obviamente acept√© con gusto. ten√≠a un lindo auto, grande y espacioso, mientras hac√≠amos el viaje a mi casa, le pregunt√© qu√© pensaba de m√≠. el chico me mir√≥ y respondi√≥: “Eres bonita, tienes un cuerpo hermoso y me gustas”. lo tir√≥ un poco, pero fue as√≠, no me molest√≥ su aire desagradable. Le pregunt√© si quer√≠a detenerse por un momento o si ten√≠a prisa. ella respondi√≥ que no ten√≠a compromisos, ya hab√≠a terminado.

Llegu√© a mi casa, lo dej√© entrar, lo conduje a la habitaci√≥n a la suave luz del abajour y lo invit√© a desnudarse. el ni√Īo no rez√≥ en absoluto, se desnud√≥ en unos segundos y se uni√≥ a m√≠ en el let√≥n. Trat√© de bromear al respecto para romper la tensi√≥n que hab√≠a surgido: “¬ŅDeber√≠a llamarte tambi√©n entrenador aqu√≠?” Le dije, √©l sonri√≥ ofreci√©ndome su hermosa polla que ya era agradable y dijo “Perra, d√©jame ver qu√© puedes hacer”. No tuve ning√ļn problema para levantar su gran polla y meterla en mi garganta chup√°ndola, alej√°ndome el cabello de un lado de la cara. mientras lo chupaba, no pude evitar notar cu√°ntas venas en evidencia ten√≠a su hermosa polla, y no solo eso, con sus ojos, r√°pidamente vi su cuerpo musculoso desnudo.

Era tan duro como el m√°rmol, ten√≠a rasgos tallados como si hubieran sido dibujados. Me preguntaba qu√© tipo de ejercicios podr√≠a hacer para que su cuerpo se viera as√≠, o si esa masa muscular no era solo el fruto de los anab√≥licos. Mientras hac√≠a este razonamiento, el ni√Īo pareci√≥ apreciar mi boca, y con una mano grande me aplast√≥ la cabeza de arriba abajo, d√°ndome el ritmo a seguir. Como repito, nunca me ha gustado el gimnasio, pero realmente me gust√≥ esa experiencia con mi instructor. el chico era del tipo cl√°sico, un poco rudo pero amable, un poco gilipollas y vanidoso de sus m√ļsculos, pero infundado bueno, o eso me pareci√≥ en la primera reuni√≥n, y si ponemos eso tambi√©n estaba bien dotado, la imagen se completa con sin embargo. fue realmente dif√≠cil, debo admitirlo pocos sab√≠an c√≥mo resistir mi mamada, sin descargar un litro de esperma caliente en mi garganta.

Esto pareci√≥ desafiarme y durar mucho tiempo. mejor, as√≠ que me dije, ser√° m√°s divertido. Luego, el chico me hizo acostarme con la cara contra la cama del let√≥n, con el culo levantado y las piernas abiertas, le pregunt√© si me iba a follar o si se estaba preparando para una de sus clases de gimnasia, el ni√Īo se ri√≥ y me peg√≥, incluso hiri√©ndome. ten√≠a manos muy pesadas, que al toque de ti dejaron tu huella. me dej√≥ la grapa de los cinco dedos rojos en las suaves nalgas blancas. me tom√≥ por las caderas, apunt√≥ su gran capilla erecta entre mis nalgas y empuj√≥ poco a poco, teniendo cuidado de no lastimarme. como dije, era un imb√©cil, vanidoso, incluso un poco grosero, pero sab√≠a cu√°ndo ser amable y atento tambi√©n.

Sent√≠ que esa gran capilla literalmente me abr√≠a las nalgas en dos y se abr√≠a paso dentro de m√≠, hasta que hundi√≥ un segundo disparo, lo que hizo que casi toda su polla entrara en mi culo. Cerr√© los ojos sobresaltada y no pude contener un gemido de placer. el cerdo luego me tom√≥ para siempre, y comenz√≥ a moverlo hundi√©ndome adecuadamente de un lado a otro, mientras me mor√≠a de placer gimiendo suspirando y jadeando continuamente con cada empuj√≥n. hacer comparaciones en ese momento parec√≠a una verdadera perra, pero tener que comparar el placer que Rudy me estaba haciendo sentir y el que hab√≠a sentido la noche anterior con el hombre barrig√≥n. fue como comparar un Ferrari rojo con uno de los autos de la ciudad, no me refiero a que el hombre de barriga no me haya hecho disfrutar, vamos a aclararlo, seguro de la diferencia en tama√Īo y vigor f√≠sico, se sinti√≥ bien. Me levant√© al estilo perrito, volv√≠ la cabeza hacia √©l, descans√© mi mano izquierda estirando mi brazo sobre su duro peto, que tir√©, luego lo bes√© en la boca, mientras el cerdo me romp√≠a el trasero cada vez m√°s fuerte, haci√©ndome gritar como un vaca. Sborato por primera vez, ensuciando la s√°bana, pero no nos detuvimos.

Tenía el pelo en la cara, lo recogió en una cola de caballo y, como si yo hubiera sido su yegua con bridas, me tiró del pelo mientras me rasgaba el culo con una polla. Todavía gritaba de placer y un poco de dolor. era tarde, y les pregunté a los vecinos qué podían pensar, ya que tenía las paredes comunicando con el departamento al lado del mío, donde se podía escuchar claramente el más mínimo ruido al estar en silencio. y en ese momento de la noche, no hubo ruidos fuertes, aparte de mí gimiendo, grité y suspiré. Creo que los que vivían al lado, esas noches, habían asistido a un agradable concierto de placer.

Al lado de mi puerta, viv√≠an muchachos negros, eran claramente afituarios, no due√Īos. Ya me hab√≠a reunido varias veces con ellos, as√≠ que incluso si me escuchaban disfrutar muy poco me importaba, de hecho, esperaba que vinieran a unirse a mi instructor. siempre se dice ‘ten cuidado con lo que quieres, podr√≠a hacerse realidad’ … despu√©s de un poco de gritos, suspiros y gemidos de placer, aqu√≠ est√° el famoso deseo que se hace realidad. Escuch√© un leve golpe en la puerta un par de veces. Antes pens√°bamos que era un ruido externo, y no nos dimos cuenta, pero la insistencia de los golpes ahora m√°s fuertes y decididos hizo que Rudy se detuviera. Sin embargo, sin sacar su polla de mi trasero, lo mir√© y le pregunt√© qu√© hacer.

Probablemente le dije que fueron los chicos del departamento de al lado quienes vinieron a quejarse por la raqueta que est√°bamos haciendo. el ni√Īo lo pens√≥ por un segundo, y al tercer golpe, me pregunt√≥ si la puerta estaba abierta o cerrada. Lo hab√≠a dejado abierto, no recordaba haberlo bloqueado, as√≠ que respond√≠ que probablemente lo era. el ni√Īo entonces comenz√≥ a gritar “ADELANTE … ENTRAR … LA PUERTA Y ABRIRSE”. ahora que hab√≠a comenzado a mandar en mi casa, me preguntaba qu√© quer√≠a decir, pero tal vez ya lo hab√≠a entendido. la puerta se abri√≥ y las voces que hablaban bien el espa√Īol respondieron ‘permisito…’ o√≠mos que la puerta se cerr√≥ nuevamente, y en unos segundos, dos negros que conoc√≠ bien Se asomaron por la puerta del dormitorio, picote√°ndome a√ļn acostada, con la polla de Rudy todav√≠a firmemente plantada en su trasero. ‘Hola … Disculpe … pero hace demasiados l√≠os … si escucha todo de la …’ fueron las palabras de uno de los dos hombres negros. Trat√© de disculparme, pero Rudy no me hizo hablar, tom√≥ la palabra: ‘√önete a nosotros, dale espacio para ti tambi√©n …’

Casi tuve un ataque al coraz√≥n, cuando lo escuch√© decir esas oraciones. al principio los dos se negaron, dudando: “Tenemos amigos que duermen … hacen planes, jodan planes”. pero ante la nueva invitaci√≥n de Rudy, uno de los dos se convenci√≥, arrastrando al otro tambi√©n. se quit√≥ la camisa y los pantalones y estuvo desnudo en un segundo, mientras que el otro dijo algo en su idioma. el desnudo, √©l siempre respond√≠a sin m√≠ ni mi instructor, entend√≠amos una sola palabra, entonces el otro tambi√©n se convenci√≥, tambi√©n se desnud√≥, se subieron al let√≥n con nosotros y se pararon frente a m√≠ en la cama, con sus hermosas pollas duras y negras para dejarme probar.

¬ŅQu√© podr√≠a hacer ahora? Tom√© uno, luego trat√© de masturbarme con una mano y la otra agarr√°ndolo con el otro brazo, mientras Rudy hab√≠a comenzado a empujar nuevamente, feliz con esa nueva compa√Ī√≠a. el instructor parec√≠a estar divirti√©ndose mucho m√°s que yo ahora, mientras estaba muy ocupado y enfocado en cumplir mi deber troyano con los tres. Sin previo aviso, Rudy de repente sac√≥ su hermosa polla de mi culo ahora bellamente andrajoso y abierto, haciendo que mi agujero ardiera terriblemente. con dificultad y logr√© hacerme cambiar de posici√≥n, ya que ten√≠a las piernas entumecidas, me hizo acostarme de lado, cedi√≥ el paso a uno de los dos negros, que se sent√≥ sin decir una palabra detr√°s de m√≠, levant√≥ una pierna y meti√≥ la polla dentro de m√≠. No sent√≠ dolor, sino solo un poco de ardor molesto, antes de volver a disfrutar mientras masturbaba con la mano libre al otro chico negro y tomaba la gran polla del gimnasio Rudy. eso hasta hace poco hab√≠a estado dentro de mi trasero y todav√≠a ten√≠a el sabor de mi estado de √°nimo. seamos claros, siempre he sido muy limpio, y siempre me he limpiado bien antes de que me follen, pero tambi√©n me las arregl√© para disfrutar de mi trasero, de vez en cuando me las arreglaba para emitir algo de l√≠quido por detr√°s y por delante, y ahora estaba saboreando el sabor de la polla del mi instructor, mientras el negro me bombeaba como un toro por detr√°s.

Volví a gritar, gemir y disfrutar en voz alta, pero esta vez no pareció interesar a los dos negros, que grito y molesto a sus amigos del otro lado. los dos se turnaban y poco después el otro también estaba dentro de mí, bombeándome en la misma posición con la pierna levantada y tendida de costado en letón. te corres por segunda vez esta vez Rudy, cuando se dio cuenta, recogió mi esperma y me hizo lamerlo de su gran mano. Fue un espectáculo verlos a los tres desnudos sobre mí, los dos vecinos negros eran hermosos y el físico musculoso de mi instructor agregó belleza al esplendor. fue como tener bronces de riace todo para mí.

Un sue√Īo que realmente quer√≠a compartir con mi madre. qui√©n sabe si la habr√≠a encontrado despierta a esa hora, y qui√©n sabe si hubiera podido mantenerla clavada en el tel√©fono esta vez, ya que esos tres chicos maravillosos y desnudos me aplastaron. Le pregunt√© a mi entrenador para pasar el tel√©fono inal√°mbrico que estaba a unos cent√≠metros de nosotros en la cabecera letona. el chico me pregunt√≥ qu√© necesitaba, era incre√≠ble cu√°nto imb√©cil era, quer√≠a mandar y conseguir mis pollas en mi casa. Le dije que quer√≠a intentar llamar a mi madre, el ni√Īo cada vez m√°s perra, me pregunt√≥ d√≥nde estaba el n√ļmero, que lo llam√≥, no ten√≠a que distraerme y pensar en las dos personas negras que llevaba puesta. Encontr√© el n√ļmero en la gu√≠a telef√≥nica, marqu√© y esper√© los anillos.

Uno … Dos … Tres … Cuatro … Cinco … en el sexto timbre, mam√° finalmente respondi√≥ ‘¬ŅS√≠? ¬ŅHola? ” ella dijo, el instructor puso el altavoz, y √©l habl√≥ primero, preguntando c√≥mo se llamaba mi madre. Susurr√© su nombre casi gimiendo de placer, y el cerdo dijo en voz alta: ‘¬ŅHola? Buenas tardes Sra. Maria … mi nombre es Rudy, soy el instructor de gimnasia que atiende a su hija … ¬ŅLa estamos molestando por casualidad? el cerdo trat√≥ de ser amable, pero no sab√≠a a d√≥nde quer√≠a ir. ‘Mira … solo quer√≠a dec√≠rtelo, y lo siento por el idioma Cu√°nto y Troy tu hija …’ Mam√° quer√≠a en ese momento, saber que me estaba combinando, parec√≠a m√°s preocupada que cabreada. Rudy continu√≥ ‘Pronto dijo Se√Īora, su hija, no solo me invit√≥ a su casa para que le abriera el trasero, sino que actualmente est√° ocupada con sus dos vecinos negros, si√©ntase si digo fardos …’, luego se volvi√≥ susurr√°ndome con una sonrisa burlona de idiota “Vamos, haz que mam√° escuche cu√°nto te hacen disfrutar …” Trat√© de contenerme, pero el negro detr√°s de m√≠ comenz√≥ a darme golpes fuertes en el culo, lo que me hizo saltar, e inevitablemente grit√© y gem√≠ de placer. ‘Vamos …’ Rudy me dijo, ‘mam√° te escucha, ¬Ņno quer√≠as llamarla?’ claro que era un buen bastardo, pero pod√≠a darle, lo infundado era lo que quer√≠a y al final estaba buscando, me estaba volviendo loco de placer, y en ese punto ¬Ņpor qu√© tomarlo?

En cambio, pod√≠a jugar el juego, y as√≠ lo hice, comenc√© a dejarlo ir mejor de lo que pod√≠a gritar, suspirar, gemir, y en ese momento Rudy el entrenador intervino nuevamente ‘¬ŅEst√°s escuchando a la se√Īora Mar√≠a? Por supuesto que dio a luz a una hija TROY … ‘y me dijo que me gritaba. mi entusiasmo hab√≠a excedido el l√≠mite y volv√≠ a saltar rociando como una fonfana, mientras que detr√°s de los dos negros estaban ocupados rompiendo lo que me quedaba del pobre Culetto. No recuerdo exactamente lo que mam√° respondi√≥ a las declaraciones de Rudy, entender√°s por qu√© no puedo recordarlas, estaba ocupada con la cabeza y el cuerpo para disfrutar como una puta callejera, y mucho menos si puedo recordar lo que dijo mam√° en ese momento.

En cambio, recuerdo al Entrenador que siguió follándome por teléfono, repitiéndole varias veces que Vaca y esa horrible Troya que era. No recuerdo haber escuchado tantas palabras groseras que me hablaron una noche y que Mi Madre me escuchó. pero le aseguro que fue así. Creo, pero no estoy segura, que escuché por el altavoz del teléfono inalámbrico que mamá decía que quería hablar conmigo y que no escucharía otras malas palabras para salir de la boca de ese chico. pero como repito no estoy seguro dado que estaba demasiado emocionado de placer como para prestar atención a lo que mamá dijo o gritó por teléfono con Rudy. En cambio, recuerdo que los dos vecinos negros finalmente se vaciaron después de haber hecho pedazos mi trasero con sus hermosas pollas negras, y me dejaron sin sonido, por la fuerza de los gritos y el disfrute, también había perdido la mitad de mi voz. Cuando una corriente de semen caliente me lavó los intestinos, me di cuenta de que uno de los dos negros finalmente se estaba vaciando dentro de mí, mientras que el otro negro estaba frente a mi cara con su hermosa polla en mi garganta, y él también él descargó, vaciando sus bolas y obligándome a tragar todo el semen.

El entrenador del Entrenador, por otro lado, continu√≥ su conversaci√≥n poco saludable con Mamma, dici√©ndole por hilo y firmando lo que los dos vecinos me estaban haciendo. ‘Hemos llegado a su fin Se√Īora, aqu√≠ la est√°n llenando de esperma, uuuuuh c√≥mo se traga todo Vaca, deber√≠a ver que sabes … Sra. Mar√≠a, realmente una gran puta, y deber√≠a estar orgullosa de ello ‘. No s√© hasta qu√© punto mi madre escuch√≥ todas esas cosas, ya que ya no la escuch√©, pero estoy seguro de que al menos en parte las escuch√≥. Rudy dijo de repente: “Ahora te saludo, se√Īora, fue una pena conocerte, termino de llenar el culo con esta perra y luego nos vamos a dormir”. Habiendo dicho esto, cerr√≥ la llamada abruptamente, arroj√≥ el Inal√°mbrico a un lado de la cama, aserr√°ndose en mi cara hasta que √©l tambi√©n me llen√≥, de pie sobre el let√≥n, mientras con una de sus manos, manten√≠a mi cabeza quieta. Estaba exhausto muerto, lleno a cada lado del semen tanto dentro como fuera del culo, mientras los tres descend√≠an del let√≥n, corriendo al ba√Īo para lavarme sin decir una palabra, dej√°ndome entre ellos en las s√°banas empapadas y sucias de semen. se vistieron a toda prisa, y antes de salir por la puerta principal, Rudy me salud√≥ as√≠: “Ah, gracias por la invitaci√≥n, nos vemos ma√Īana por la noche en el gimnasio Troietta”. los otros dos manco negros incluso se dignaron a abrir la boca, siguieron al Entrenador afuera y cerraron la puerta detr√°s de √©l.

Permanec√≠ all√≠ exhausto, lleno de esperma, con dificultad para respirar, sin voz, creo que tambi√©n me qued√© dormido, porque me despert√© la ma√Īana siguiente al amanecer. Lo primero que hice al despertar fue saber si hab√≠a so√Īado o realmente hab√≠a sucedido. Intent√© levantarme, y me dol√≠a mucho el trasero, pas√© la mano y vi que era tan ancha que pod√≠amos llevar toda la mano hasta la mu√Īeca. Nunca he soportado la pr√°ctica del fisting, tan disgustado que me di por vencido e intent√© levantarme y arreglar todo, incluso la cama.

Una vez que recuper√© el sentido y me establec√≠, incluso si a√ļn me dol√≠a, plante√© el problema, mam√°, de c√≥mo hab√≠a hecho para justificarme, esta vez creo que la habr√≠a tomado muy mal, e intent√© sin √©xito encontrar alguna excusa plausible para lo que hab√≠a sucedido. esa noche Nunca volv√≠ al gimnasio, no quer√≠a volver a ver a ese bastardo Rudy, incluso si me hab√≠a hecho disfrutar como nunca antes lo hab√≠a hecho, se hab√≠a portado muy mal en mi casa. y ciertamente no lo habr√≠a perdonado. siempre debe haber un m√≠nimo de respeto, momento en el cual prefer√≠ repensar los modales gentiles del hombre de cincuenta a√Īos con barriga, en lugar de las maneras groseras y desagradables del chico del gimnasio.

No tuve el coraje de enfrentar a Mamma, y ‚Äč‚Äčtem√≠ haberla perdido de una vez por todas. despu√©s de lo que hab√≠a escuchado sobre m√≠, ¬Ņc√≥mo podr√≠a volver a hablar con √©l? fue ella quien me quit√≥ el pensamiento, llam√°ndome tarde en la ma√Īana, alrededor de la hora del almuerzo. cuando levant√© el tel√©fono, casi tartamude√© un susurro ‘M … amma … ¬Ņeres t√ļ? … por supuesto que era ella, y tuve que sufrir, ya que imagin√© un buen lavado de cabeza, escuch√°ndola en silencio durante m√°s de media hora, para decirme que estaba cansada de escuchar cierta basura, que estaba cansada de consentirme en toda la mierda que hice, que estaba harta de aqu√≠ y de all√°. √©l ten√≠a todas las razones para este mundo, no lo niego, pero … en lugar de reflexionar sobre lo que me estaba diciendo, me encontr√© con la mano con las u√Īas de esmalte, masturb√°ndome, aserr√°ndome mientras mam√° hablaba, repitiendo lo que ten√≠a que escuchar de ese chico esa misma noche. Incluso se las arregl√≥ para correrse mientras rociaba silenciosamente el suelo mientras ella segu√≠a gritando. ella y Rudy ten√≠an raz√≥n al final, yo era realmente una gran ramera, y lo hab√≠a demostrado en varias ocasiones, y eso no fue una excepci√≥n.

Era mi naturaleza, ¬Ņqu√© pod√≠a hacer al respecto? Lamentaba que hubieras desesperado a mi Madre, pero al mismo tiempo, estaba muy emocionado de que ella supiera lo que estaba haciendo. tal vez me dol√≠a la cabeza, pero era as√≠, y no hab√≠a nada que pudiera hacer al respecto. Me gustaba ser una puta, tomar pollas era mi raz√≥n de vivir, sentirlas vac√≠as por dentro y sobre m√≠, me volv√≠a loco, y escucharme llamar a una puta, puta, asquerosa, vacilona, me sac√≥ de mi mente. al final de la llamada, Mam√° dijo que hab√≠a soportado lo suficiente y que a partir de ahora estar√°s en problemas si a√ļn te molesto. Pod√≠a obligarme a hacer lo que cualquier hombre quisiera por ella, pero que solo se trataba de m√≠, ya no de ella.

También cerré la llamada con bastante brusquedad, para consolarme opté por masturbarme nuevamente y golpear por segunda vez en el piso de la sala de estar. a partir de ahora, seguiría sola sin la complicidad de mi madre, pero esto ciertamente no me detendría, y ya pensaba que por la tarde podría visitar al resto de los negros que no me habían visitado ayer noche, mis hermosos vecinos negros. pero que solo se trataba de mí, ya no de ella.

También cerré la llamada con bastante brusquedad, para consolarme opté por masturbarme nuevamente y golpear por segunda vez en el piso de la sala de estar. a partir de ahora, seguiría sola sin la complicidad de mi madre, pero esto ciertamente no me detendría, y ya pensaba que por la tarde podría visitar al resto de los negros que no me habían visitado ayer noche, mis hermosos vecinos negros. pero que solo se trataba de mí, ya no de ella. También cerré la llamada con bastante brusquedad, para consolarme opté por masturbarme nuevamente y golpear por segunda vez en el piso de la sala de estar. a partir de ahora, seguiría sola sin la complicidad de mi madre, pero esto ciertamente no me detendría, y ya pensaba que por la tarde podría visitar al resto de los negros que no me habían visitado ayer noche, mis hermosos vecinos negros.


A√Īadido: 08/04/2020

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